Me empujas a ser feliz.
Nadie me había empujado taaaaantísimo a estar enamorada como lo has hecho tú. Me empujaste a ser feliz, y me dibujaste miles de sonrisas. Así que hoy te pido, que nunca dejes de empujarme, porque cuánto más me empujas, más feliz soy, y más sonrisas tengo dibujadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario